MANIFESTO

Scientists warn us this industrialised planet is heading towards ecological breakdown. But we believe, by joining the global conversation and crowd-sourcing solutions, it’s possible to turn things around.

VOTEMOS CON NUESTROS TENEDORES

Comer es un acto agrícola -nuestra elección de alimentos puede convertirse en una iniciativa diaria de cambio. Al insistir en alimentos locales, orgánicos, limpios, estacionales y deliciosos, creamos presión sobre El Sistema y nos convertimos en coproductores con los agricultores locales. Cambiemos los supermercados por mercados de productores, unámonos a programas de agricultura apoyados por la comunidad y cultivemos algo en casa. Rompamos El Sistema – caloría a caloría.

RECLAMEMOS EL MEDIO AMBIENTE COMO EL FIN DE TODO

La Civilización Occidental pasó de la iglesia al estado nación y a la economía como principales estructuras organizadoras de nuestras vidas. Mientras nos dirigimos hacia la bancarrota ecológica, es hora de abandonar la dictadura del crecimiento económico cuantitativo y pasar al principio holístico de una economía anidada en la sociedad y una sociedad anidada en el medio ambiente.

EN ALIMENTACIÓN, LO LOCAL ES EL NUEVO GLOBAL

La producción, distribución y consumo mundial de alimentos tiene que pasar de lo químico-global a lo orgánico-local. Cada región necesita explorar, preservar y refinar sus tradiciones culinarias, trabajando con sus exquisitos ingredientes locales de temporada y promoviendo y apoyando a los productores regionales. La diversidad resultante de los deliciosos productos autóctonos promoverá una economía regional sana y resiliente.

 

EL POLICULTIVO ORGÁNICO DEBE REEMPLAZAR AL MONOCULTIVO QUÍMICO

Se ha demostrado que los sistemas de policultivo no sólo son beneficiosos para los ecosistemas regenerativos, sino que también son más productivos a largo plazo. Hacer un llamamiento a los gobiernos de todo el mundo para que dejen de subvencionar el “Sistema” y desvíen las subvenciones para incentivar la policultura orgánica y para que apoyen proyectos de investigación agroecológica que mejoren y difundan nuestro conocimiento de los sistemas de agricultura regenerativa. Necesitamos reformas agrarias en favor de los jóvenes agricultores. Y “servicio agrario” en lugar de servicio militar.

LA AGRICULTURA DEBE CONVERTIRSE EN ARTE

En la mayoría de los idiomas, el término “agricultor” se ha convertido en un término despectivo en este último siglo de crecimiento urbano. Hagamos que el trabajo de la tierra se convierta en algo a lo que aspirar, celebrando la fructífera coexistencia de los animales, la tierra y el hombre en la delicada danza creativa de la agricultura regenerativa. Trabajar la tierra es una forma de arte – volvamos a poner la cultura en la agricultura.

PRESERVAR Y TRABAJAR LOS ESPACIOS NATURALES

Los territorios vírgenes están desapareciendo rápidamente. Mantener las áreas silvestres siempre que sea posible, en bosques primarios, estepas y aguas vírgenes, es esencial para la biodiversidad y la supervivencia humana. La cosecha moderada y cuidadosa del medio silvestre siguiendo prácticas ancestrales de caza y recolección ayudará a preservar la naturaleza en todo el mundo, a la vez que agregará una deliciosa contribución a nuestras necesidades alimenticias. Es hora de incentivar la “renaturalización”.

LLEVEMOS A LA GENTE A LA TIERRA, Y LA TIERRA A LA GENTE

Los policultivos son complejos ciclos de producción entrelazados que necesitan una mayor proporción de “ojos por acre” que las granjas industriales. Traigamos más gente a la tierra.
Trabajar con la tierra tiene un poder curativo – para la tierra y para la gente. Muchas enfermedades de la civilización moderna están relacionadas con la alienación de las personas de la tierra y de los animales, y la desconexión de la “comunidad de la vida”. Los períodos sabáticos de trabajo, el voluntariado, las prácticas y la formación en agricultura se convertirán en elementos de la futura fuerza de trabajo agrícola que realmente tiene el potencial de alimentar al mundo.

SANEMOS LA COMUNIDAD DE VIDA

Estamos intrínsecamente conectados con el resto de la vida. Darwin nos mostró que somos el resultado (provisional) de 4.000 millones de años de evolución. Una intrincada red de vida que se ha desplegado a lo largo de miles de millones de años, entrelazada y conectada íntimamente a través de millones de transacciones bioquímicas, muchas de las cuales aún no hemos llegado a comprender.

Esta comunidad de vida y nuestro papel especial como administradores y custodios en ella pueden convertirse en la base de una nueva espiritualidad. La idea de la vida como una estructura holística en la que los seres humanos representan un tipo especial de capacidad mental -la conciencia y el pensamiento conceptual abstracto sobre el pasado y el futuro- nos confiere una responsabilidad. La responsabilidad de saber. Puede convertirse en la base de una nueva espiritualidad y conciencia colectiva. El fin de “ellos” y el principio de “nosotros”.

 “Never doubt that a small group of thoughtful committed citizens can change the world. Indeed, it is the only thing that ever has.”

Margaret Mead

THE FARM